Turismo en Francia

Turismo en Francia

Viajes a Francia

El país del amor nos invita a enamorarnos de todos sus atractivos, ofreciéndonos en un mismo destino la confluencia de buen arte, riqueza histórica y bellos paisajes. Por ello, para aprovechar unas vacaciones a Francia como es debido, es necesario conocer de antemano cuáles son las principales atracciones francesas. La primera e infaltable es la Torre Eiffel, que con 300 metros de altura y 7300 toneladas de peso, es el monumento más característico del país. Allí puede disfrutarse de restaurants, tiendas y hasta de un museo. El que sigue en la lista es el Arco del Triunfo. Al igual que la Torre Eiffel, está ubicado en París, y fue creado a partir de una orden del mismísimo Napoleón Bonaparte por el arquitecto Jean Chalgrin. Desde su techo es posible vislumbrar casi toda la ciudad parisina, cuya vista es particularmente hermosa por la noche.

Todo sobre turismo en Francia

El viaje a Francia puede también ser una oportunidad para recorrer el famoso Museo del Louvre, que en principio fue una fortaleza, más tarde la residencia de los reyes de Francia, y finalmente se transformó en lo que es hoy. Brinda la oportunidad de deleitarse con una inmensidad de obras artísticas de todos los rincones del mundo, entre ellos el islámico, el egipcio, el griego y el romano. La Catedral de Notre-Damme, por su parte, también se erige como uno de los sitios a visitar. Su estilo gótico le otorga un atractivo especial, y suele haber largas filas de turistas para ingresar en su interior. Otro destino infaltable de la visita a Francia son los Castillos de Loira, construidos entre los siglos XVI y XVII. Su majestuosidad impacta a los turistas, que pueden acceder a ellos por diferentes vías, siendo la marítima la elegida por la mayoría de ellos. Por último, durante la estadía en Francia no puede faltar el Monte Saint Michael, sitio que es visitado por alrededor de tres millones de turistas cada año. Alberga una abadía medieval de una arquitectura imponente, y una vez allí, permite ver cómo con el correr del tiempo la marea va cubriendo todo lo que hay a su alrededor hasta dar la apariencia de estar flotando en el agua.